Este hombre es la prueba real de que se puede vivir sin bañarse, aunque por obvias razones, su estilo de vida es bastante cuestionable. A sus 80 años de edad, Haji Amado, un residente de la aldea de Deigah en la provincia de Fars, en el sur de Irán, tomó su último baño cuando tenía sólo 20 años; ya que él considera que la limpieza atrae las enfermedades.
Detesta tanto el contacto con el agua, que de hecho hablarle de bañarse, hace que se enoje bastante. Y tanto tiempo sin haberse bañado, definitivamente hace que este hombre sea una persona casi irreconocible, ya que su piel se parece más a color de tierra que a cualquier otra cosa; de hecho cuando se detiene, parece como si fuera una auténtica estatua
Además de odiar el agua, resulta que también odia a los alimentos frescos y el agua potable. Su dieta consiste en grandes cantidades de carne de puerco espín podrida, y beber unos cinco litros de agua al día; no el agua que bebemos, sino el agua de una lata grande de aceite oxidado.
Por otra parte, Haji fuma, pero no el tabaco tradicional. En cambio, él llena su pipa con heces de animales. ¿Cortarse el pelo? De ninguna manera, el se quema el pelo con la llama de fuego de un encendedor y en invierno se protege su cabeza con un antiguo casco de guerra.
Como podrás imaginarte, Haji no tiene un hogar, algo que para él no es ningún problema. Lejos de cualquier contacto con el mundo civilizado, vive en un pequeño agujero, el cual parece una tumba. De vez en cuando, duerme en una choza construida de ladrillo abierta por los aldeanos como un gesto de bondad.
De acuerdo con otros aldeanos, Haji eligió este estilo de vida poco convencional, después de sufrir muchas decepciones emocionales graves cuando era un adolescente, lo cual lo llevó a tomar decisiones extremas. De todos modos, hoy en día se le ve muy feliz, y no le importa lo que otros piensen de él.

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